Consejos

Tintes I Si a veces os aplicais tinte para el cabello y os queda muy subido de tono os recomiendo utilizar el jugo de un limón, dejarlo actuar durante unos 20 minutos, enjuagar bien con abundante agua, a continuación usar una crema acondicionadora y el problema quedará resuelto.

Tintes II La reacción ACIDA después de lavar con un champú especial teñidos, es fundamental en el efecto de mantenimiento del tinte, pero en muchos casos es insuficiente frente a la reacción más alcalina de las puntas. Para conseguir un correcto efecto, habría que dejar el champú un tiempo de exposición de unos 5 min. teniendo la precaución de rebajar el oxidante antes de pasarlo a puntas con un poco de crema suavizante o un poco de agua destilada.

Tintes III El neutralizante ayuda a rebajar el oxidante sin entorpecer el aclarado de los colorantes de reflejo que precisan un mayor soporte de aclarado. El neutralizante fija la cutícula encerrando el color y haciendo que este sea más duradero, por lo que se aconseja utilizar el truco de crema solo en caso de aplicación de colores sin reflejo y el neutralizante en colores con reflejos; son trucos prácticos que pueden solucionar múltiples problemas. La aplicación se realizará después de 10 minutos de reposo del neutralizante en la raíz, aplicando el neutralizante con un pulverizador, peinando seguidamente y aplicando el tinte restante sobre una base neutralizada, en medios y en puntas.

Cabello fino A este tipo de pelo le falta tono, consistencia, es difícil de peinar y tiene una gran cantidad de electricidad estática, por ello, este tipo de cabello sufre más que cualquier otro los problemas del verano (agua marina, cloro, sol directo, aire muy seco...). Es importante la aplicación de champús que le den volumen e, imprescindible, evitar todo lo posible el secador de mano, además de aplicar una o dos veces por semana un buen baño de crema, es conveniente agregar ampollas reconstituyentes y cortar las puntas cada treinta días. Es fundamental que sigas estos pasos porque con su actual contextura no resistirá el crecimiento que implica un peso para sus debilitadas raíces.

Volumen para el cabello Cuando se desee tener una melena con volumen, debe cepillarse el pelo, desde la nuca a las puntas en sentido contrario al del crecimiento del cabello, con la cabeza hacia abajo y aplicándose el secador de mano. Luego cuando terminemos las raíces, nos terminaremos de peinar con cuidado, manteniendo el ahuecado conseguido.

Secado del cabello Si es demasiado caliente: secador, las pinzas calientes para rizar, las luces de infrarojos... Olvídate de la idea de que el calor va a secarlos más rápidamente: lo que va a hacer es sobre todo, estropearlos. Es preferible que utilices la posición media de tu secador, que la más caliente.

Lacas en aerosol Si es demasiado caliente: Para tener seguridad acerca de la suavidad de una laca, pulse el aerosol sobre un cristal y séquelo rápidamente con un trapo. Si logra quitarla fácilmente, nadie se dará cuenta de que lleva laca en su peinado.

Recogidos Los peinados excesivamente tirantes ejercen una presión en las raíces, lo que produce una caída inmediata del pelo. Si se practican de forma regular, los moños, trenzas y coletas, esto retrasa el crecimiento del cabello, llegando incluso, a veces, a interrumpirlo. En resumen, no forzar el cabello, ya que este tiene un límite que no debemos nunca sobrepasar.

Secado Después del lavado, seca bien el exceso de agua con una toalla y enróllatela en el pelo durante unos minutos. Si tienes el pelo largo, puedes utilizar una segunda toalla, cuando hayas empapado la primera. A continuación, utiliza el secador, con el aire templado (no utilices el aire más caliente), utilizando las manos o un cepillo y despega bien las raíces. Solamente cuando el pelo esté ya casi seco, es cuando puedes empezar a peinarlo.

Cabellos debilitados Liberar al pelo de suciedad es el paso básico que permite que cualquier tratamiento para cabellos debilitados desarrolle correctamente su campo de acción. Recuerda elegir siempre champús suaves. Aunque no tienen un poder limpiador tan profundo, pero puedes potenciarlo haciendo lo que recomiendan los profesionales: realizar dos lavados, enjuagando la cabellera primero con agua tibia y después con agua fría. Luego, sobre el pelo bien escurrido, puedes aplicar el producto desde la mitad del pelo hasta las puntas, si las raíces son grasas. Pero si toda la cabellera está reseca, entonces no dudes en aplicar una mascarilla regeneradora nutriente cubriendo la superficie total. Inmediatamente después, conviene sumergir una toalla en agua bien caliente y escurrirla para envolver luego la cabeza. Esto es conocido como "Baño de calor". Para potenciar el efecto, coloca encima un gorro de plástico. Deja actuar el baño de calor durante 25 ó 30 minutos, y por último aclara bien el cabello.

Cabellos dañados Si tu pelo está teñido, permanentado o planchado, los daños ocasionados, son más difíciles de subsanar y requiere mucha constancia y paciencia. La noche anterior al lavado, separa tu melena en mechas y aplica en cada una de éstas unas gotas de aceite de ricino o almendras dulces, batido con una yema de huevo y una copita de ron. Envuélvelo en una toalla y luego en una tela impermeable, porque dormirás toda la noche con el pelo lubricado. A la mañana siguiente enjuágalo bien y lavalo con un buen champú para este tipo de cabellos.

Limpieza del cabello Liberar al pelo de suciedad es el paso básico que permite a cualquier tratamiento un mejor campo de acción. Recuerda elegir siempre champúes suaves. Aunque no tienen un poder limpiador tan profundo, puedes potenciarlo haciendo lo que recomiendan los peluqueros: realizar dos lavados, enjuagando la cabellera primero con agua tibia y por último con fría.

Nudos en el cabello Para desenredar los típicos "nudos", te recomendamos fervientemente utilizar una crema suavizante que permitirá peinar el pelo más fácilmente. Empieza por las puntas y sube progresivamente, sin ir hasta la raíz para no cargar demasiado el pelo.

Cuero cabelludo muy reseco Puede ser causado por el frío clima invernal. La mejor manera de combatirlo es humectando el cabello con un champú humectante y un acondicionador fuerte. Evita champús con demasiado detergente; sólo resecan el cabello y el cuero cabelludo. Si quieres saber cuánto detergente tienen, puedes comprobarlo según la cantidad de espuma que hagan. No necesitas espuma para que tu cabello quede limpio.